Maldita cría. Siempre entrometiéndose en mis asuntos. Siempre acompañándome. Siempre estropeando mis cosas sin conocerme de nada. ¿Porque no me dejará en paz ? ¿Cómo se puede insistir tanto? Le hablo mal y desagradablemente, y sigue agobiándome. ¿Por qué? Ella es muy buena conmigo, pero quiero estar sola y huir de todo. No quiero que me acompañe más. Le digo que se vaya, que lo único que hace es molestarme, ¡pero no lo hace!
Si lo pienso bien, ella me salvó la vida en el oasis y con los mutantes, solo ha hecho cosas buenas conmigo y por mí, pero no sé porqué, pero la odio. ¿Será por ser una salvaje más? No lo sé.
Solo sé que quiero que se vaya y punto.
diumenge, 25 de maig del 2014
Diez años después
Kim se encontraba junto a sus compañeros sentada en su
cabaña, mientras los niños corrían felizmente en el exterior. Chris Jr., el hijo de Chris y Keyko, se
encontraba jugando en el bosque junto a Leyko, la hija de Kim cuyo padre era
desconocido. Muchos decían que era de Chris, pero todos sabían que la relación
entre Kim y Chris se había terminado hacía mucho tiempo.
- -- Voy a ver
cómo andan los niños- dijo Chris, saliendo de la cabaña.
Se adentró en la parte más frondosa del bosque gritando los
nombres de los chicos. No recibió respuesta.
- -- Aléjate de ellos, Leyko – chilló Chris Jr al ver
como Leyko intentaba acariciar el lomo de unas criaturas, de las cuales no se
veía nada más que la espalda.
De pronto la bestia
se levantó, un enorme tigre de enormes dientes, de color negro con rayas rojas
y cola punzante. Se abalanzó sobre Leyko pero ella rodó con la misma habilidad
que tenía su madre.
Otros dos tigres mutantes se abalanzaron sobre Chris Jr,
pero este cogió un par de troncos, los levantó , y dejo a los dos tigres
clavados en el suelo. Mientras, Leyko se amarró al cuello del tigre y apretó en
dos zonas concretas. El animal cayó muerto.
- -- Chicos, ¿estáis bien? – dijo Chris.
- -- Sí tío Chris, solo estábamos jugando – añadió
Leyko tranquila.
Realidades paralelas
Se encontraban en el barco cuando les atacaron. No lo
esperaban, estaban tan tranquilos bebiéndose una buena jarra de ron y de golpe
les asaltaron.
<<Maldita niñata, le encargue que preparara los
cañones, las armas y el timón, pero no me ha hecho ni caso. En cuanto me ayude
a vencerlos y a conseguir el maldito tesoro que he estado buscarme la hecho a
los tiburones sin pensarlo>> pensó el capitán Kimo con su duro carácter.
-
¡¿Niñata, es que no ves que nos atacan por la proa?!
¡Espabilaaaa!
-
¡Si mi capitán!
<<Maldito estúpido, no sé porque sigo ayudándole, si yo
sola puedo viajar a mi tierra sin su ayuda. Pero esta tan solo en el mundo que
no podría abandonarlo así como así. Si por lo menos me cuidara o mostrara un
poco de afecto hacia mí, no tendría mis dudas sobre quedarme o no…>>
pensaba Zeyko.
Lucharon contra los asaltantes con todas sus fuerzas, sus
últimas fuerzas, junto al resto de la tripulación. Al final consiguieron echar
a esos desmadrados del barco y huyeron, los dos que quedaban.
Celebraron toda la noche aquella victoria con vino, ron,
jabalí asado, frutas tropicales y otros manjares, los mejores para el capitán
por supuesto. Todos reían y bebían y comían, pero entre el capitán y Zeyko solo
hubo miradas de rencor y odio, así que al ver eso, Zeyko cogió una de las
barcas cuando todos dormían, recogió sus escasas pertenencias, y se marchó en
busca de la isla de la cual provenía.
El capitán despertó y se puso en rumbo como cada día. Cuando
no vio a Zeyko en todo el día, no paró de navegar hasta encontrarla. Buscó y
buscó pero no encontró nada.
En ese momento de su vida nada le parecía tener sentido ya,
así que asigno al segundo de abordo como capitán y por la noche se lanzó al
mar, sin barca ni ningún tipo de pieza flotante. Murió, nadie sabe cómo, pero
nunca se supo nada más de él, después de
su inesperado salto a la deriva.
El Final Multiple
Entonces, cuando todo parecía estar ganado, cuando ya se
habían desactivado todos los robots, cuando no había amenaza de AED 343, se
reactivó, comenzó a volver a funcionar, como si alguien que trabajara en su
base hubiera hallado la forma de reactivarlo. Pero eso era imposible, así que,
si no podía ser nadie en su base operativa, debía ser magia, pensó Kim. Una traición.
Kim y Keyko hablaron sobre ello y estuvieron de acuerdo en
eso, asi que se pusieron en marcha, pero era demasiado tarde, AED 343 habia destrozado
a gran velocidad Mannawinard, y iva hacia ellas.
Las pobres no tenían transporte…no pudieron soportar el
fuerte oleaje de tecnología y murieron intentando salvar lo poco que quedaba de
su tierra.
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